Si estuviste ahí también lo sentiste: la magia de más de doscientos ticos convergiendo desde toda la geografía alemana hacia un Berlín congelado, trocando un rincón de la Postdamer Platz en nada menos que un microclima: afuera el frío glacial, adentro una fracción de kilómetro cuadrado de trópico húmedo costarricense.…